El 1 de marzo ha sido la fecha escogida para que la Casa Museo Antonio Gala – La Baltasara abra finalmente sus puertas al público. No es mala fecha, porque la finca empieza a desperezarse poco a poco del invierno (es verdad que este año ha sido especialmente seco) y da señales de la llegada de la primavera: asoman las primeras flores de la glicinia; ha florecido el rosal trepador color de té; los jazmines y las buganvillas tienen ya pequeños brotes…
Un momento perfecto para celebrar la apertura al público de este nuevo y fantástico espacio, abierto a todo aquel que quiera disfrutar de un lugar único, enclavado igualmente en un entorno único.
Antonio Gala ha escrito mucho sobre la naturaleza, la primavera, el amor, y queremos compartir con vosotros un poema, escrito precisamente aquí en La Baltasara:
“Ya han dejado caer sus chorros malvas
las glicinias en torno al cenador
en el que nos aislábamos.
Ya los ramos perfuman
de las jacarandas y las acacias.
´Te querré hasta la muerte y más allá´, dijiste.
Los ángeles no mueren…”




